lunes, 17 de mayo de 2010

UNIDAD 5: ÉTICA

Genis Rosales Alicia
10º semest. de la Lic. en Relaciones Públicas
DEFINICIÓN DE ÉTICA

La ética se relaciona con el estudio de la moral y de la acción humana. Este concepto proviene del griego “ethikos” que significa carácter.


La ética es la disciplina que se ocupa de la moral, de algo que compete a los actos humanos exclusivamente, y que los califica como buenos o malos, a condición de que ellos sean libres, voluntarios, conscientes. Asimismo, puede entenderse como el cumplimiento del deber, es decir, relacionarse con lo que uno debe o no debe hacer. La moral debe definirse como el código de buena conducta dictado por la experiencia de la raza para servir como patrón uniforme de la conducta de los individuos y los grupos. La conducta ética incluye atenerse a los códigos morales de la sociedad en que vivimos.



ÉTICA PROFESIONAL

La Ética profesional es la "ciencia normativa que estudia los deberes y los derechos de los profesionales en cuanto tales”. Por lo tanto, el objeto de la ética profesional es mucho más amplio de lo que comúnmente se supone. No es otra cosa que preguntarse como profesionista frente a la sociedad y al país: "¿estoy haciendo con mi trabajo lo propio que beneficia que beneficia a la sociedad donde estoy inserto, lo trascendente para mi país y para la raza humana?” Consecuencialmente, ¿estoy participando de lo que tengo derecho? Una confianza que se entrega a una conciencia, a una conciencia profesional.


CÓDIGO DE ÉTICA DE LAS RELACIONES PÚBLICAS EN MÉXICO


Defensa de intereses: Defenderemos los intereses de cliente/empleado al comportarnos como defensores responsables y alzar nuestra bandera en el mercado de ideas, hechos, y puntos de vista para participar en el debate público informado.

Honestidad: Nos apegaremos a las más altas normas de precisión y veracidad al promover los intereses de los clientes y los empleadores.

Integridad: Conduciremos nuestros negocios con integridad, observando los principios y el espíritu del Código de tal manera que nuestra reputación personal, la de nuestro empleador, y en general la reputación de la profesión de relaciones públicas, sea protegida.

Pericia: Alentaremos a los miembros a adquirir y a utilizar de manera responsable el conocimiento y experiencia especializada para fomentar la comprensión y credibilidad del cliente/empleador. Aunado a esto, promoveremos y desarrollaremos la profesión de manera activa mediante el desarrollo, la investigación y la educación profesional.

Lealtad: Insistiremos en que los miembros sean leales a sus representados, a la vez que cumplan cabalmente sus obligaciones para con los intereses de la sociedad, y que apoyen el derecho de expresión.


Complementando con el Código de Ética de la Confederación Interamericana de Relaciones Públicas, que dice:


Ø En su ejercicio, las Relaciones Públicas deben ofrecer por parte de sus especialistas, una probada solvencia moral, una amplia formación intelectual y obviamente, un pleno dominio de todos los aspectos técnicos inherentes a esta disciplina; de manera tal de estar en condiciones de ofrecer un servicio altamente calificado y siempre ajustado a las incumbencias propias de esta especialidad.

Ø La gestión relacionística, tiene asimismo la responsabilidad de propiciar condiciones aptas para la interrelación y la intercomunicación efectiva de todos los sectores que constituyen al conjunto social, atendiendo para ello, la justa expresión de los intereses y respetando el pluralismo en las ideas, siempre que estas sean compatibles con el bien común, el libre albedrío dentro del marco de la ley y las lógicas aspiraciones de progreso y bienestar.

Ø Todo profesional de Relaciones Públicas deberá obrar subordinando a la verdad de los hechos y sus causas, evitando asimismo la atención o representación simultánea de asuntos que pueden ofrecer competencia o conflicto entre sí, como asimismo encarar cualquier tipo de labor cuyas consecuencias pudieran tener efectos negativos conocidos para el propio contexto social. Del mismo modo y sin excepciones, se abstendrá a desarrollar acciones que en el propio terreno relacionista, pudieran lesionar en cualquier medida el prestigio o perjudicar a otro especialista.

Ø Preservar, defender e incrementar el nivel jerárquico y profesional, especialmente a través de la formación universitaria y un constante perfeccionamiento técnico, es parte de la actitud responsable y permanente que los relacionistas deben exhibir en defensa de su especialidad y en beneficio de la evolución efectiva y jerarquización de la misma.

Ø El profesional de Relaciones Públicas, en el desempeño de sus funciones, será el fiel custodio de los intereses de las organización a la cual sirve, ya en forma directa o indirecta, garantizando en su labor una celosa reserva sobre todo la información a la que tiene acceso y un cuidadoso criterio en la disposición de los elementos que pueda aportar ese conocimiento.


Ø La compatibilización eventual de las actividades de Relaciones Públicas con otras funciones conexas, se ajustará en todos los casos a las factibilidades que ofrezcan las incumbencias propias de la especialidad, debiendo cada profesional proteger los propios intereses y respetar los que correspondieran a otras expresiones.